Su niña interior
,Desde chiquita fui extrovertida y alegre. Bailaba sin que nadie me lo pidiera, y esa niña que se movía sin parar todavía vive en mí. Jugaba fútbol con la misma pasión con la que hoy me juego todo lo que hago. Crecí viendo a mis papás vender, comerciantes de tiempo completo y asi me converti en esa niña que habla hasta por lo codos, la que ve negocios donde otros no…
Pintaba atardeceres y naturaleza antes de saber que eso se llamaba arte. Le cogí gusto a dibujar con tiza, en el piso, donde fuera. Nadie me enseñó a amar el mar, simplemente siempre estuvo ahí. lo mas importante, esta niña interorior no puede vivir sin el chocolate.
Salo de hoy
No soy Salo sin un atardecer frente al mar, sin chicharrón, sin sushi, sin mi familia cerca. Me gustan los juegos de mesa y me fascina entender cómo piensan los niños chiquitos, esa mente que todavía no tiene filtros.
Vivo acelerada, nunca me quedo quieta, siempre tengo mil cosas por hacer. Supongo que es herencia: vi a mis papás trabajar toda la vida sin parar, y ese ritmo se me quedó pegado. Hoy diseño con la misma urgencia con la que ellos vendían: como si cada cosa importara.
Hoy en dia sigo amando pintar por gusto, jugar futbol y bailar como si no existiera un mañana…
Si Salo fuera un color, sería verde.
VERDE
Si fuera un olor, sería azúcar, madera de ámbar, azafrán y jazmín mezclados en el aire, ese que queda flotando cuando ya me fui de un lugar.
Mis habilidades
Diseño autoral




